Diseño para la sustentabilidad ambiental

En este documento del framework de arquitectura de Google Cloud, se resume cómo puedes abordar la sustentabilidad ambiental de tus cargas de trabajo en Google Cloud. Se incluye información sobre cómo minimizar tu huella de carbono en Google Cloud.

Obtén información sobre tu huella de carbono

Para comprender la huella de carbono de tu uso de Google Cloud, usa el panel Huella del carbono. El panel Huella de carbono atribuye los emisiones a los proyectos de Google Cloud que posees y a los servicios en la nube que usas.

Para obtener más información, consulta Comprende tu huella de carbono en “Reduce tu huella de carbono de Google Cloud”.

Elige las regiones más adecuadas en la nube

Una forma sencilla y eficaz de reducir las emisiones de carbono es elegir regiones en la nube con menos emisiones de carbono. Para ayudarte a elegir, Google publica datos sobre el carbono de todas las regiones de Google Cloud.

Cuando eliges una región, es posible que debas equilibrar la reducción de las emisiones con otros requisitos, como los precios y la latencia de la red. Para ayudar a seleccionar una región, usa el Selector de región de Google Cloud.

Para obtener más información, consulta Elige las regiones de la nube más adecuadas en “Reduce tu huella de carbono de Google Cloud”.

Elige los servicios más adecuados en la nube

Para ayudar a reducir tu huella de carbono existente, considera migrar tus cargas de trabajo de VM locales a Compute Engine.

También considera que muchas cargas de trabajo no requieren VM. A menudo, puedes usar una alternativa sin servidores. Estos servicios administrados pueden optimizar el uso de los recursos de nube, a menudo automáticamente, lo que reduce la huella de carbono y los costos de la nube de forma simultánea.

Para obtener más información, consulta Elige los servicios en la nube más adecuados en “Reduce tu huella de carbono de Google Cloud”.

Minimiza los recursos inactivos en la nube

Los recursos inactivos generan costos y emisiones innecesarios. Algunas causas comunes de recursos inactivos son las siguientes:

  • Recursos de nube activos y sin usar, como instancias de VM inactivas.
  • Recursos aprovisionados en exceso, como tipos de máquina de VM más grandes de los necesarios para una carga de trabajo.
  • Arquitecturas no óptimas, como las migraciones lift-and-shift, que no siempre están optimizadas para la eficiencia. Considera realizar mejoras incrementales en estas arquitecturas.

Las siguientes son algunas estrategias generales para ayudar a minimizar el desperdicio de recursos de nube:

  • Identifica los recursos inactivos o aprovisionados en exceso y bórralos o ajusta su tamaño.
  • Refactoriza tu arquitectura para incorporar un diseño óptimo.
  • Migra cargas de trabajo a servicios administrados.

Para obtener más información, consulta Minimiza los recursos de la nube inactivos en “Reduce tu huella de carbono de Google Cloud”.

Reduce las emisiones de las cargas de trabajo por lotes

Ejecuta cargas de trabajo por lotes en regiones con menos emisiones de carbono. Para obtener más reducciones, ejecuta las cargas de trabajo en momentos que coincidan con una menor intensidad de carbono de la red cuando sea posible.

Para obtener más información, consulta Reduce las emisiones de las cargas de trabajo por lotes en “Reduce tu huella de carbono de Google Cloud”.

¿Qué sigue?