Es posible que escuches personas que usan la inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático de manera indistinta, sobre todo cuando hablamos de Big Data, analíticas predictivas y otros temas de transformación digital. La confusión es comprensible ya que la inteligencia artificial y el aprendizaje automático están estrechamente relacionados. Sin embargo, estas tendencias de tecnologías varían de varias formas, como en el ámbito, las aplicaciones y más.
Cada vez más productos de IA y aprendizaje automático han proliferado a medida que las empresas los usan para tratar y analizar grandes volúmenes de datos, tomar mejores decisiones, generar recomendaciones e información valiosa en tiempo real, y crear previsiones y predicciones precisas.
Entonces, ¿en qué se diferencian exactamente el aprendizaje automático y la IA? ¿Cómo se relacionan el aprendizaje automático y la IA? ¿Qué significan estos términos en la práctica para las organizaciones?
Desglosaremos la IA y el aprendizaje automático, y examinaremos cómo se relacionan estos dos conceptos innovadores y qué los diferencian entre sí.
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La inteligencia artificial es un campo amplio en el que se usa tecnología para crear máquinas y ordenadores capaces de imitar funciones cognitivas asociadas a la inteligencia humana, como la posibilidad de ver, comprender y responder el lenguaje hablado o escrito, analizar datos, hacer recomendaciones y más.
Aunque se suele pensar que la inteligencia artificial es un sistema en sí, es un conjunto de tecnologías que se implementan en un sistema para permitirle razonar, aprender y actuar para resolver un problema complejo.
El aprendizaje automático es un subconjunto de inteligencia artificial que permite que una máquina o un sistema aprenda automáticamente y mejore a partir de la experiencia. En lugar de utilizar una programación explícita, el aprendizaje automático utiliza algoritmos para analizar grandes cantidades de datos, aprender de la información valiosa y tomar decisiones fundamentadas.
Los algoritmos de aprendizaje automático mejoran el rendimiento a medida que se entrenan y se exponen a más datos. Los modelos de aprendizaje automático son los resultados, o lo que el programa aprende, de ejecutar un algoritmo con datos de entrenamiento. Cuantos más datos se usen, mejor será el modelo.
Aunque la IA y el aprendizaje automático no son lo mismo, están estrechamente conectados. La forma más sencilla de entender cómo se relacionan la IA y el aprendizaje automático es la siguiente:
Una forma útil de recordar la diferencia entre el aprendizaje automático y la inteligencia artificial es pensar en ellas como categorías generales. La inteligencia artificial es el término global que abarca una gran variedad de enfoques y algoritmos específicos. El aprendizaje automático se engloba dentro de esa categoría, pero también lo hacen otros subcampos importantes, como el aprendizaje profundo, la robótica, los sistemas expertos y el procesamiento del lenguaje natural.
Si bien la inteligencia artificial abarca el concepto de una máquina que puede imitar la inteligencia humana, el aprendizaje automático no lo hace. El aprendizaje automático pretende enseñar a una máquina a realizar una tarea específica y proporcionar resultados precisos mediante la identificación de patrones.
Imagina que preguntas a tu dispositivo Google Nest: "¿Cuánto tiempo dura el trayecto hoy?". En este caso, haces una pregunta a una máquina y recibes una respuesta sobre el tiempo estimado que tardarás en llegar a tu oficina. El objetivo general es que el dispositivo lleve a cabo una tarea correctamente, algo que normalmente tendrías que hacer en un entorno real (por ejemplo, investigar el tiempo de desplazamiento).
En el contexto de este ejemplo, el objetivo del uso del aprendizaje automático en todo el sistema no es permitir que realice una tarea. Por ejemplo, puedes entrenar algoritmos para que analicen datos de transporte público y de tráfico en tiempo real y, así, prever el volumen y la densidad del flujo. Sin embargo, se limita a identificar patrones, a ver cómo de precisa ha sido la predicción y a extraer información de los datos para maximizar el rendimiento de esa tarea específica.
La IA y el aprendizaje automático ofrecen importantes ventajas para organizaciones de todos los tamaños y formas, y surgen nuevas posibilidades constantemente. En particular, a medida que crece el tamaño y la complejidad de los datos, los sistemas automatizados e inteligentes se están convirtiendo en fundamentales para ayudar a las empresas a automatizar tareas, extraer valor y generar métricas útiles para lograr mejores resultados.
Estas son algunas de las ventajas empresariales que aporta el uso de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático:
Intervalos de datos más amplios
Analizar y activar una gama más amplia de fuentes de datos estructurados y sin estructurar.
Toma de decisiones más rápida
Mejorar la integridad de los datos, agilizar el tratamiento de ellos y reducir los errores humanos para tomar decisiones de forma más informada y rápida.
Eficiencia
Aumentar la eficiencia operativa y reducir los costes.
Integración con analíticas
Empoderar a los empleados mediante la integración de analíticas y estadísticas predictivas en los informes y las aplicaciones empresariales.
Empresas de todos los sectores utilizan la IA y el aprendizaje automático de diversas maneras para transformar su forma de trabajar y hacer negocios. Incorporar funciones de IA y aprendizaje automático a sus estrategias y sistemas ayuda a las organizaciones a replantearse la forma en que usan sus datos y recursos disponibles, lo que aumenta la productividad y la eficiencia, mejora la toma de decisiones basada en datos mediante analíticas predictivas. y mejora la experiencia tanto del cliente como de los empleados.
Estas son algunas de las aplicaciones más comunes de IA y aprendizaje automático:
Analíticas e información valiosa sobre las historias clínicas de los pacientes, previsión y modelado de resultados, desarrollo acelerado de medicamentos, diagnóstico mejorado, monitorización de pacientes y extracción de información de notas clínicas.
Monitorización de máquinas de producción, mantenimiento predictivo, analíticas del Internet de las cosas y eficiencia operativa.
Optimización de inventario y de cadena de suministro, previsión de la demanda, búsqueda visual, ofertas y experiencias personalizadas, y motores de recomendaciones.
Evaluación y análisis de riesgos, detección de fraudes, comercio automatizado y optimización del procesamiento de servicios.
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