¿Qué es la migración a la nube?

La migración a la nube es el proceso de mover aplicaciones, bases de datos, almacenamiento de datos, así como las redes y la seguridad relacionadas, y la infraestructura a un entorno de cloud computing. Esto suele implicar trasladar estas "cargas de trabajo de TI" de servidores on-premise a una nube pública, pero también puede incluir mover datos y aplicaciones de un proveedor de servicios en la nube a otro.

Un tipo específico de migración a la nube es la migración de máquinas virtuales en cloud computing, que es el proceso de mover una máquina virtual (VM) de un servidor o entorno (como un centro de datos on-premise) a una VM en la nube. Una vez completada la migración, los sistemas pueden seguir tal como están o someterse a una optimización y modernización continuas. La migración a la nube también puede funcionar a la inversa, moviendo datos de un proveedor en la nube a servidores on-premise.

¿Por qué migrar a la nube?

Una de las principales razones para migrar a la nube es reducir costes y optimizar el rendimiento, la utilización, la resiliencia y la seguridad de la infraestructura. Migrar a la nube puede ayudar a las organizaciones a pasar de un modelo de gasto de capital a un modelo de gasto operativo, lo que reduce la necesidad de poseer, operar, mantener y actualizar el costoso equipo de los centros de datos on‐premise.

Gasto de capital (CapEx) frente a gasto operativo (OpEx)

En TI, los gastos de capital (CapEx) suelen ser grandes inversiones únicas en activos físicos. Por ejemplo, la compra de nuevos servidores, la construcción de un centro de datos o la adquisición de licencias de software se consideran gastos de capital. Se trata de un gasto de capital depreciado, lo que significa que el activo pierde valor con el tiempo.

Por el contrario, los gastos operativos (OpEx) son los costes continuos de la gestión de una empresa. Con el cloud computing, los gastos operativos incluyen las tarifas de suscripción flexibles de los servicios en la nube. Este modelo permite tener costes más predecibles y continuos en lugar de grandes inversiones iniciales. Migrar a la nube puede ayudar a las empresas a mejorar el rendimiento y aumentar el tiempo de funcionamiento. La nube también ayuda a las empresas a modernizar las cargas de trabajo, lo que reduce las costosas tarifas de licencias de aplicaciones antiguas. La nube puede ayudar a las organizaciones a proteger sus datos y, al mismo tiempo, mejorar el gobierno y el cumplimiento de las normativas en todo el mundo.

Las organizaciones también migran a la nube para:

  • Tener disponibles analíticas de datos: migrar las aplicaciones a la nube puede ayudar a las empresas a sacar más partido de las herramientas que ya usan, como las de CRM, SAP y bases de datos de marketing, entre otras. Modernizar esos sistemas en la nube permite que las empresas aprovechen sus datos y encuentren nuevas oportunidades de negocio, al tiempo que aumenta la agilidad organizativa para solucionar problemas.
  • Aumentar la agilidad: La nube proporciona a las organizaciones recursos de TI bajo demanda, por lo que no tienen que esperar semanas o meses para crear aplicaciones ni instalar hardware on-premise. Gracias a la nube, las organizaciones pueden adaptarse a los cambios del mercado y a las acciones de la competencia mucho más rápido, lo que aumenta la flexibilidad de las estrategias de salida al mercado.
  • Consolidar y modernizar los datos: al acabar con los centros de datos on-premise, las empresas tienen la oportunidad de consolidar sus datos y organizarlos en una plataforma de datos universal, lo que abre la puerta a oportunidades de transformación digital más sólidas y sofisticadas.
  • Aprovechar la inteligencia artificial: al migrar los datos y las aplicaciones de la empresa a la nube, las empresas tienen acceso a servicios y modelos de IA nuevos y en constante evolución, lo que les proporciona mayor flexibilidad, agilidad y rendimiento para las nuevas aplicaciones y los nuevos agentes de IA.

Tipos de migración a la nube y casos prácticos

Las organizaciones pueden elegir entre distintos tipos de migraciones a la nube en función de sus objetivos. 

Migración de centros de datos

Una migración de abandono completo de centros de datos es el proceso de transferir todas las aplicaciones, los servicios y los conjuntos de datos de uno o varios centros de datos a una nube pública. Dependiendo del tamaño de la organización, un abandono completo de un centro de datos puede ser un proceso largo que requiere más de un año de planificación, pruebas y ejecución. 

Migración de nube a nube

Hay varias razones por las que una organización puede querer pasar de un proveedor de servicios en la nube a otro, como cambios en los acuerdos de nivel de servicio, mejores prácticas de seguridad o acceso a herramientas más avanzadas de inteligencia artificial y aprendizaje automático. Este tipo de migración de nube a nube se suele usar para evitar la dependencia hacia un proveedor o para acceder a funciones específicas de una nueva plataforma. Los principales proveedores suelen contar con conjuntos de herramientas, servicios y listas de terceros que pueden ayudar a las organizaciones a pasar de un proveedor de nube pública a otro.

Migración de aplicaciones o conjuntos de datos

En lugar de abandonar un centro de datos por completo, es posible que las organizaciones quieran migrar algunos de sus softwares, servicios o conjuntos de datos desde servidores on‐premise a la nube, donde pueden ser más eficientes y fáciles de gestionar. La inteligencia empresarial, las analíticas de datos, la gestión de recursos de clientes (CRM), las aplicaciones de inteligencia artificial y aprendizaje automático, y los conjuntos de datos son tipos habituales de aplicaciones que se migran a las nubes públicas.

Migración híbrida

Las migraciones más segmentadas pueden consistir únicamente en un tipo específico de carga de trabajo, que son recursos que se ejecutan en la nube y consumen algún tipo de recurso, como potencia de computación o capacidad de almacenamiento. Por ejemplo, entornos de desarrollo, creación y gestión de documentos, bases de datos distribuidas, modelado 3D o codificación de vídeo.

¿Cómo funciona el proceso de migración a la nube?

La migración a la nube es un proceso de varias fases que incluye evaluación, planificación, migración, optimización y modernización. Un programa holístico de migración integral permite a las organizaciones reducir riesgos, controlar los costes y simplificar el camino hacia el éxito en la nube.

Las organizaciones disponen de varias opciones al empezar el proceso de migración a la nube. Pueden intentar hacerlo por su cuenta con sus empleados; pueden colaborar con el proveedor de la nube pública y usar su paquete de herramientas de migración; y pueden recurrir a partners de migración externos para que les proporcinen habilidades técnicas y asistencia.

Las listas de comprobación completas pueden incluir una hoja de ruta que las organizaciones pueden seguir para facilitar la migración a la nube. Una lista de comprobación puede incluir los siguientes elementos, entre otros.

  • Define los recursos y la capacidad de las aplicaciones
  • Crea una lista de aplicaciones, quién las usa y con qué frecuencia
  • Identifica las partes implicadas más importantes al principio del proceso
  • Determina qué aplicaciones son aptas para migrar a la nube
  • Define los requisitos de seguridad y cumplimiento
  • Elige una estrategia para cada aplicación
  • Diseña la infraestructura de la nube, como la computación, las redes, la seguridad, el almacenamiento, etc.
  • Identifica las capacidades de las cargas de trabajo que se migrarán
  • Crea planes de migración para aplicaciones y sus datos
  • Migra según el plan de cada aplicación, carga de trabajo e instancia
  • Migra por fases, ejecutando cada fase y validándola en la nube
  • Aplica lo que has aprendido a la siguiente fase
  • Monitoriza el uso de las aplicaciones y de la nube
  • Optimiza la experiencia de usuario
  • Monitoriza los costes de la nube y haz cambios según sea necesario
  • Actualiza las aplicaciones y los sistemas a soluciones más modernas, como PaaS o SaaS

Estrategias para migrar

Las estrategias de migración más habituales abarcan un espectro que va desde una migración directa con pocos cambios o ninguno en las aplicaciones y máquinas virtuales (realojamiento) hasta un replanteamiento completo de toda la infraestructura digital (rearquitectura o cambio de plataforma).

Cambiar de alojamiento: migrar mediante lift-and-shift

  • Con la estrategia de migración a la nube de realojamiento, se intenta hacer el menor número posible de cambios durante la migración y volver a desplegar las aplicaciones en la nube sin hacer cambios significativos en la configuración.
  • Es la estrategia de migración a la nube más sencilla, ya que permite a los administradores "coger" sus aplicaciones, cargas de trabajo, máquinas virtuales y sistemas operativos de servidores y "llevárselos" a un nuevo modelo operativo en la nube pública. El mismo software que se ejecutaba en el centro de datos ahora se ejecuta en la nube.
  • El inconveniente de una estrategia de realojamiento es que no suele aprovechar todas las prestaciones y las eficiencias nativas de la nube que hacen que las nubes públicas sean tan potentes y útiles.
  • La estrategia de migración de realojamiento es la mejor para las organizaciones que tienen patrones de uso máximos predecibles (como el sector fiscal o el envío de alimentos) y también suele ser el "primer paso" en un proyecto mayor de transformación digital.

Cambiar de plataforma: trasladar y optimizar

  • Una estrategia de cambio de plataforma es el paso siguiente en la estrategia de realojamiento, ya que se migran las aplicaciones, las cargas de trabajo y las máquinas virtuales de las que dispones y se optimizan para el nuevo entorno en la nube. Por ejemplo, un servicio puede cambiar la plataforma de una carga de trabajo a la nube para poder aprovechar la arquitectura de microservicios basada en la nube o contenedores como Kubernetes.
  • La ventaja de la estrategia de migración a la nube de cambio de plataforma es que las aplicaciones tendrán un rendimiento más alto y serán más eficientes en la nube. El inconveniente es que el cambio de plataforma requiere más trabajo que si se realiza una migración directamente mediante lift-and-shift. La nueva plataforma en la nube tendrá un código base subyacente diferente, lo que significa que deberás realizar varias rondas de pruebas para asegurarte de que todo funciona a su nivel óptimo.
  • La estrategia de migración a la nube de cambio de plataforma es la mejor opción para las organizaciones que quieren aprovechar todas las competencias fundamentales de la nube, como la computación elástica, la redundancia, el rendimiento mejorado y la seguridad.

Refactorizar: migrar y mejorar

  • Una estrategia de migración a la nube mediante refactorización implica que hay que cambiar el diseño de las aplicaciones de forma que sean nativas de la nube.
  • La refactorización suele implicar cambiar el código de una aplicación sin alterar el comportamiento o la experiencia del frontend. Por ejemplo, una aplicación refactorizada se puede dividir a partir de cadenas largas de código en partes más modulares que pueden aprovechar mejor las funciones de la nube, lo que mejora el rendimiento del código.
  • A menudo, una estrategia de refactorización se basa en la necesidad de incorporar a las aplicaciones que ya tienes nuevas funciones, como una mayor escalabilidad, herramientas de aprendizaje automático o inteligencia artificial, o un análisis de datos más rápido e intuitivo.
  • La refactorización puede ser más compleja que el realojamiento, pero también permite que las organizaciones establezcan prioridades a la hora de migrar las aplicaciones en función de las necesidades empresariales. De este modo, las empresas tienen más flexibilidad y pueden mantenerse al día en el ecosistema de la competencia.

Rediseñar la arquitectura

  • Una estrategia de migración a la nube de rediseño de arquitectura es similar a la de refactorización, pero en lugar de reestructurar cómo funciona el código de la aplicación, se modifica el funcionamiento de ese código para optimizar la aplicación y aprovechar propiedades nativas de la nube como la escalabilidad, la seguridad y la agilidad.
  • Un ejemplo de rediseño de la arquitectura de una aplicación es coger una gran aplicación monolítica y convertirla en varios microservicios independientes.
  • Rediseñar la arquitectura requiere más tiempo y esfuerzo que la refactorización, lo que aumenta la complejidad y puede provocar errores o problemas de seguridad en las nuevas aplicaciones.

Rehacer

  • Una estrategia de migración a la nube mediante reconstrucción consiste en que una organización coge una aplicación y la reescribe por completo para la nube. A menudo es más fácil crear una aplicación desde cero que refactorizar su código antiguo para que funcione en un entorno de nube.
  • Una estrategia de reconstrucción permite a las empresas planificar desde los cimientos y elegir las herramientas y funciones nativas de la nube que deben utilizarse desde el principio.
  • El inconveniente de una estrategia de reconstrucción es que lleva tiempo y puede introducir errores u otros problemas de rendimiento que los desarrolladores no han encontrado en la versión antigua de la aplicación.

Recompra

  • Una estrategia de migración a la nube mediante recompra consiste en que una organización cambie de una aplicación on-premise comprada a un software como servicio alojado en la nube que sea equivalente. Por ejemplo, se puede migrar de un software de colaboración on‐premise y almacenamiento local a las aplicaciones alojadas en la nube de Google Workspace, como Documentos, Hojas de cálculo, Presentaciones y Google Drive.
  • Desde la perspectiva de los recursos, una estrategia de recompra puede ser mucho más fácil que refactorizar, reconstruir o rediseñar la arquitectura.
  • El inconveniente de una estrategia de recompra es que puede ser mucho más caro y las organizaciones no obtienen las funciones granulares de controlar sus propios entornos en la nube.

Ventajas de la migración a la nube

Los resultados más destacados que obtienen las organizaciones después de migrar a la nube son las mejoras de rendimiento, seguridad y escalabilidad de las cargas de trabajo, y una mayor facilidad para las operaciones de TI y la gestión de costes. También significa que los equipos de TI del proveedor de la nube ayudan a gestionar los sistemas de la organización de forma conjunta, lo que reduce parte de la carga de los equipos de TI internos en comparación con cuando todos los sistemas se encuentran on-premise. 

Otras ventajas de migrar a la nube son las siguientes:

Más seguridad

La gestión de operaciones a través de la nube permite a las organizaciones sacar partido de las herramientas y los servicios de seguridad del proveedor de la nube, como la gestión de identidades y accesos, la gestión de claves de encriptado, la gestión de pérdidas de datos y una arquitectura de confianza cero.

Rendimiento optimizado

Los sistemas y aplicaciones principales suelen tener un rendimiento mejor y más fiable en la nube que en una infraestructura antigua, ya que los proveedores de nube actualizan y optimizan su hardware de forma sistemática. Con un mejor rendimiento, las organizaciones pueden ofrecer una experiencia de más calidad a los clientes y, al mismo tiempo, liberar recursos internos para centrarse en tareas de más prioridad.

Desarrollo ágil de aplicaciones

Por lo general, las organizaciones experimentan un aumento en la eficiencia de los desarrolladores y un desarrollo más rápido de las aplicaciones después de migrar a la nube. Las aplicaciones nativas de la nube también pueden ofrecer un rendimiento más fiable, con un periodo de inactividad reducido.

Costes más bajos

Al migrar a la nube, el modelo de gasto en capital de las organizaciones pasa a ser un modelo de gasto operativo. Por tanto, puede ser más fácil gestionar los costes de forma continua. La nube permite a las organizaciones adoptar herramientas como aplicaciones de software como servicio y modelos de uso elásticos que se pueden acelerar o reducir según lo que sea necesario en cada momento.

Transformar con IA y aprendizaje automático

Enriquece las aplicaciones para utilizar servicios de IA, aprendizaje automático y analíticas de datos con el fin de mejorar las experiencias de usuario y extraer valor de los datos de forma más rápida y eficiente.

Gestión de finales del ciclo de vida

El hardware y el software suelen ofrecer un periodo definitivo durante el que son útiles para una organización. Con el tiempo, todo el hardware y el software debe alcanzar su fin del ciclo de vida. La rigidez de los contratos de licencia y los contratos a largo plazo ha hecho que gestionar los ciclos de fin de vida sea un proceso engorroso y costoso.

Gracias a la flexibilidad de la infraestructura y de las opciones de pago que ofrece la nube, las organizaciones pueden adaptarse más fácilmente a los requisitos del fin del ciclo de vida de los recursos y, al mismo tiempo, cambiar rápidamente a la siguiente tecnología útil. 

Retos de la migración a la nube

Enriquece las aplicaciones para utilizar servicios de IA, aprendizaje automático y analíticas de datos con el fin de mejorar las experiencias de usuario y extraer valor de los datos de forma más rápida y eficiente.

Trazar una estrategia clara

Una migración a gran escala puede ser una operación compleja de varios años. Antes de empezar, las empresas deben tener objetivos de negocio claros y alcanzables, lo que incluye saber cómo será el entorno en la nube final, ya sea público, privado, híbrido o multinube. Las empresas también deben decidir si van a usar proveedores externos o herramientas de un proveedor de servicios en la nube, qué aplicaciones serán SaaS y cómo se organizarán los datos en el nuevo entorno.

Formación o reeducación de empleados

Las competencias necesarias para las operaciones en la nube son diferentes de las que se requieren para los entornos on-premise. Los entornos de nube suelen depender de nuevos modelos operativos, como DevOps, la automatización y la infraestructura como código. Las empresas deberían contratar a nuevos empleados o volver a formar a los que ya tienen para que puedan desempeñar estas funciones. Es fundamental reservar tiempo durante la migración para que los empleados puedan formarse y obtener nuevas certificaciones que les permitan trabajar con la nueva infraestructura.

Seguridad, cumplimiento y gobierno

Las prácticas de seguridad cambian al migrar de un entorno on-premise a la nube. La gestión de identidades y accesos se vuelve más compleja y crucial. Las organizaciones deben aprender a usar nuevas herramientas de seguridad y estar al tanto de las prácticas recomendadas, como implementar medidas de prevención de pérdida de datos y arquitecturas de confianza cero. Aunque los proveedores de servicios en la nube ofrecen herramientas de seguridad sólidas, la organización es la responsable principal de las políticas de gobierno de datos y de cumplimiento cuando se trasladan datos.

Comprensión de costes

Cambiar a un nuevo modelo operativo puede hacer que entender todos los nuevos costes y gastos sea una tarea abrumadora. La gestión de costes se convierte en un reto constante, ya que hay que tener en cuenta las nuevas estructuras de tarifas, los ciclos de facturación y el consumo de recursos. A veces, las organizaciones sobreaprovisionan recursos durante la migración inicial, lo que provoca un gasto excesivo. Por suerte, algunos proveedores de servicios en la nube ofrecen recomendaciones proactivas para ayudar a ajustar los presupuestos y gestionar los costes de forma eficaz.

Compatibilidad de las aplicaciones

Los sistemas antiguos o heredados pueden no ser compatibles con los entornos de nube y, a menudo, requieren una modificación o sustitución significativas. Esto puede ser especialmente cierto en el caso de las aplicaciones creadas a medida con código obsoleto, que no pueden aprovechar las funciones nativas de la nube sin una refactorización o reconstrucción exhaustiva. Evaluar la compatibilidad de las aplicaciones es un paso inicial fundamental en la planificación de la migración para evitar obstáculos técnicos inesperados.

Dependencias de red

Muchas organizaciones tienen topologías de red complejas que han ido creando a lo largo de décadas. Además, algunas empresas necesitan conservar sus direcciones IP para reducir los riesgos y asegurarse de que las dependencias de las aplicaciones funcionan.

Dependencias e integridad de los datos

Las aplicaciones y los conjuntos de datos suelen tener interdependencias complejas. Si estas relaciones no se asignan correctamente antes de la migración, existe un riesgo significativo de pérdida o corrupción de datos. Para garantizar la integridad de los datos, es necesario planificar y probar meticulosamente que todos los datos se transfieran correctamente y sigan siendo accesibles y utilizables en el nuevo entorno. Es un reto clave que puede poner en peligro el éxito de toda una migración si no se gestiona con cuidado.

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