¿Qué es un servidor privado virtual (VPS)?

Un servidor privado virtual, también denominado VPS, actúa como un entorno virtual aislado en un servidor físico, que es propiedad y está operado por una nube o un proveedor de alojamiento web. Los VPSs usan tecnología de virtualización para dividir una sola máquina física en varios entornos de servidor privados que comparten los recursos. 

Definición de servidor privado virtual

Un servidor privado virtual (VPS) es una máquina virtual que proporciona recursos de servidor virtualizados en un servidor físico que se comparte con otros usuarios.

¿Qué es el alojamiento VPS?

El alojamiento VPS es un tipo de alojamiento web que usa tecnología de virtualización para dividir un servidor físico en varios servidores virtuales, cada uno con sus propios recursos y sistema operativo dedicados. El alojamiento de VPS es una solución híbrida que combina aspectos del alojamiento compartido y del alojamiento dedicado.

Diferencia entre un VPS y una VM en la nube

Aunque los términos "VPS" y "máquina virtual" (VM) se suelen usar indistintamente, normalmente hacen referencia a entornos de alojamiento y modelos de precios diferentes.

Un VPS tradicional suele alojarse en un único servidor físico particionado en porciones más pequeñas. Los particulares o los equipos pequeños suelen preferirlo por su modelo de precios: los clientes suelen pagar una tarifa mensual fija que incluye una cantidad determinada de computación, almacenamiento y transferencia de datos (ancho de banda). De esta forma, los costes son predecibles para cargas de trabajo más pequeñas.

Una máquina virtual en la nube, como una instancia de Google Cloud Compute Engine, se aloja en un grupo más grande de recursos informáticos en lugar de en un único servidor físico. Mientras que un VPS tradicional depende de una sola máquina, una VM en la nube aprovecha una arquitectura distribuida. Esto ofrece ventajas claras para las cargas de trabajo empresariales:

  • Fiabilidad: si falla el hardware, las máquinas virtuales en la nube suelen migrar automáticamente a otro hardware, mientras que un VPS tradicional puede dejar de funcionar si falla el servidor físico.
  • Escalabilidad: las máquinas virtuales en la nube te permiten escalar los recursos verticalmente u horizontalmente de forma instantánea y en función de la demanda, en lugar de tener que ceñirte a un tamaño de servidor fijo.
  • Precios: las máquinas virtuales en la nube suelen usar un modelo basado en el consumo (pago por uso). Aunque este modelo puede ser diferente del de tarifa plana de un VPS, ofrece flexibilidad financiera, ya que solo pagas por los recursos que utilizas.

¿Para qué se usan los servidores privados virtuales?

Los servidores privados virtuales se pueden usar para diversos fines, como los siguientes:

Alojar sitios web, blogs y tiendas de comercio electrónico.

Ejecutar aplicaciones web, backends de aplicaciones móviles y otro software.

Proporcionar entornos aislados para el desarrollo y las pruebas de software.

Alojar bases de datos para aplicaciones y servicios.

Desplegar un servidor de correo dedicado.

Proporcionar acceso remoto a entornos de escritorio.

Alojamiento compartido, dedicado o VPS

Para entender las diferencias entre un servidor privado virtual y un servidor dedicado, es importante conocer primero los distintos tipos de servicios de alojamiento web que hay disponibles.

  • Hablamos de alojamiento compartido cuando varios usuarios comparten un único servidor físico y todos sus recursos. Sin embargo, no se te asigna una cantidad de recursos determinada, por lo que la capacidad de computación y la memoria de tu sitio web pueden verse afectadas por las necesidades de otros usuarios.
  • El alojamiento dedicado proporciona un servidor físico completo y todos sus recursos están reservados exclusivamente para tu empresa. Tendrás el control total de todo: desde el hardware hasta el sistema operativo, pasando por la personalización del software de servidor.
  • El alojamiento de VPS se encuentra en el punto intermedio entre el alojamiento compartido y el alojamiento dedicado. A diferencia del alojamiento compartido, recibes una cantidad definida de recursos asignados a tu VPS. Además, podrás disfrutar de muchas ventajas del alojamiento dedicado a un precio más asequible, incluida la posibilidad de tener tu propio sistema operativo, aplicaciones de servidor y control de acceso raíz.  

A continuación, te presentamos una analogía para que entiendas mejor las diferencias entre una VPS y un servidor designado: 

Piensa que tener un servidor de VPS es como si reservas un salón privado en un restaurante para celebrar tu cumpleaños. En vez de comer en una mesa del restaurante principal con otros clientes (servidor compartido), puedes disfrutar de una experiencia de restauración independiente en un espacio privado que se puede personalizar según tus necesidades. 

Tienes a tu disposición todos los asientos, mesas, platos y cubiertos que necesitas para organizarlos como quieras. Puedes solicitar otro menú o una bebida especial que tus invitados puedan pedir según sus gustos. No obstante, compartes la cocina, el personal y otros servicios con otros clientes del restaurante. 

Un servidor dedicado es como alquilar todo un recinto y contratar a una empresa de catering y de eventos. Tienes el control total sobre todos los aspectos de tu fiesta, y todos los recursos se reservarán exclusivamente para tus invitados, pero también serán muy caros. 

Tipos de alojamiento VPS

  • Alojamiento VPS gestionado: el proveedor de alojamiento se encarga de la administración, el mantenimiento y la seguridad del servidor.
  • Alojamiento VPS no gestionado: el usuario es responsable de gestionar el servidor, lo que incluye la seguridad, el mantenimiento y las actualizaciones de software.
  • Alojamiento VPS en la nube: los servidores VPS se despliegan en una infraestructura en la nube, lo que ofrece una gran escalabilidad y fiabilidad.

Ventajas del alojamiento de VPS

Hay varias ventajas que debes tener en cuenta a la hora de decidirte por un alojamiento de servidor privado virtual:

Mayor control

En comparación con el alojamiento compartido, tienes acceso raíz y puedes personalizar el entorno de tu servidor.

Recursos dedicados

Los recursos de CPU, memoria y almacenamiento asignados ayudan a garantizar un rendimiento uniforme.

Escalabilidad

Escala los recursos verticalmente u horizontalmente con facilidad según sea necesario para adaptarte a los cambios en el tráfico y las demandas de las aplicaciones.

Rentabilidad

Un VPS suele ofrecer un equilibrio entre la asequibilidad del alojamiento compartido y la potencia de los servidores dedicados.

Más seguridad

El aislamiento de otros usuarios en el mismo servidor físico mejora la seguridad.

Elección del sistema operativo

Elige el sistema operativo que mejor se adapte a tus necesidades (por ejemplo, Linux o Windows).

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Cómo crear una instancia de VM en Google Cloud

A continuación, te explicamos cómo crear una instancia de máquina virtual en Google Cloud con Compute Engine. Esto proporciona una funcionalidad similar a la de un VPS, pero con las ventajas añadidas de la infraestructura en la nube.

Paso 1: Regístrate en Google Cloud: si aún no tienes una, crea una cuenta de Google Cloud.

Paso 2: Crea un proyecto: en la consola de Google Cloud, crea un proyecto.

Paso 3: Habilita la API de Compute Engine: ve a la biblioteca de APIs y habilita la API de Compute Engine.

Paso 4: Crea una instancia de VM: ve a Compute Engine y haz clic en "Crear instancia".

Paso 5: Configura la instancia:

  • Elige un nombre para tu instancia.
  • Selecciona una región y una zona.
  • Elige una configuración de máquina (CPU, memoria).
  • Selecciona una imagen de sistema operativo (por ejemplo, Debian, Ubuntu, Windows Server).
  • Configura los ajustes de red y de cortafuegos.

Paso 6: Crea la instancia: haz clic en "Crear" para iniciar la instancia de VM.

Paso 7. Conéctate a la instancia: cuando la instancia se esté ejecutando, conéctate a ella mediante SSH o RDP (en el caso de las instancias de Windows).

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