La búsqueda de ciberamenazas adopta un enfoque proactivo para combatir estas amenazas, que, de otro modo, podrían pasar desapercibidas en una red. Con la aparición constante de nuevas amenazas, es más importante que nunca tener las herramientas y las técnicas adecuadas en tu arsenal para encontrarlas y neutralizarlas.
La búsqueda de amenazas es la práctica proactiva de buscar en redes y sistemas para identificar y aislar ciberamenazas que han eludido las defensas de seguridad automatizadas. A diferencia de las medidas de seguridad tradicionales, que se basan en alertas y firmas conocidas, la búsqueda de amenazas implica que los profesionales de la seguridad examinen activamente los datos, los comportamientos del sistema y el tráfico de red para descubrir amenazas ocultas que ya puedan estar operando en tu entorno. Este proceso manual combina herramientas de analíticas avanzadas, inteligencia de amenazas y experiencia humana para detectar atacantes sofisticados que han eludido tus controles de seguridad.
El panorama de la ciberseguridad ha evolucionado drásticamente, y los atacantes desarrollan métodos cada vez más sofisticados para infiltrarse en las redes y permanecer sin ser detectados durante largos periodos. Las herramientas de seguridad tradicionales siguen siendo importantes. Sin embargo, funcionan basándose en patrones y firmas conocidos, lo que deja lagunas que las amenazas persistentes avanzadas pueden aprovechar. Estos atacantes sofisticados utilizan técnicas diseñadas específicamente para evadir los sistemas de detección automatizados, lo que les permite establecer puntos de apoyo en tu red y operar de forma silenciosa mientras mapean tu infraestructura, roban datos o se posicionan para futuros ataques.
El impacto financiero y operativo de estas brechas no detectadas puede ser devastador. Según el informe M-Trends 2025 de Mandiant, la mediana mundial del tiempo de permanencia de los atacantes en el 2024 fue de 11 días, aunque algunas amenazas persistentes avanzadas mantuvieron el acceso durante meses. De hecho, más del 7 % de las intrusiones pasaron desapercibidas durante más de un año. La búsqueda de amenazas aborda esta laguna crítica buscando de forma proactiva indicadores de compromiso que los sistemas automatizados pasan por alto.
Las empresas que implementan programas de búsqueda de amenazas informan de mejoras sustanciales en su posición de seguridad. Al buscar amenazas de forma activa en lugar de esperar a recibir alertas, los equipos de seguridad pueden identificar y neutralizar los ataques antes de que logren sus objetivos. Este enfoque proactivo también revela las debilidades de los controles de seguridad actuales, lo que proporciona información valiosa que te ayuda a reforzar tu estrategia de defensa general y a prevenir futuros ataques.
La búsqueda de amenazas es un proceso de investigación basado en hipótesis en el que analistas de seguridad cualificados buscan activamente indicios de actividad maliciosa que los sistemas automatizados no hayan detectado. Los equipos de seguridad empiezan formulando teorías sobre posibles amenazas basándose en la inteligencia de amenazas, patrones inusuales en el comportamiento del sistema o técnicas de ataque emergentes. Después, investigan sistemáticamente estas hipótesis usando herramientas de analíticas avanzadas y análisis manuales. Este enfoque difiere fundamentalmente de las operaciones de seguridad tradicionales, que responden a las alertas generadas por las herramientas de seguridad. Los responsables de la búsqueda de amenazas parten de la premisa de que los atacantes ya están presentes en el sistema y trabajan para descubrir sus actividades.
El proceso depende en gran medida de la recogida y el análisis exhaustivos de datos en toda tu infraestructura. Los responsables de la búsqueda de amenazas examinan los registros, el tráfico de red, los datos de los endpoints y los comportamientos de los usuarios para identificar anomalías que puedan indicar una vulneración. Utilizan la automatización de la seguridad para procesar grandes cantidades de datos de forma eficiente, a la vez que aplican la intuición y la experiencia humanas para reconocer patrones sutiles que las máquinas podrían pasar por alto. El objetivo va más allá de encontrar amenazas. En esencia, la búsqueda de amenazas tiene como objetivo comprender las metodologías de los atacantes, mejorar las capacidades de detección y reforzar la posición de seguridad general de tu organización mediante el aprendizaje y la adaptación continuos.
El proceso de búsqueda de amenazas sigue un enfoque sistemático que transforma los datos de seguridad sin procesar en inteligencia útil sobre posibles amenazas en tu entorno. Aunque las implementaciones específicas pueden variar, las campañas de búsqueda de amenazas exitosas suelen seguir tres fases esenciales que se complementan entre sí para crear un flujo de trabajo exhaustivo de investigación.
Un activador inicia la búsqueda, ya sea nueva inteligencia de amenazas sobre técnicas de ataque emergentes, patrones inusuales detectados en tu entorno o preocupaciones específicas sobre amenazas dirigidas. Durante la preparación, los responsables de la búsqueda definen su hipótesis y delimitan el alcance de la investigación.
Los responsables de la búsqueda profundizan en los datos de seguridad y utilizan herramientas de analíticas avanzadas para examinar registros, tráfico de red y comportamientos del sistema. Correlacionan eventos de varias fuentes de datos para identificar patrones que podrían indicar actividad maliciosa.
Una vez que se identifican las amenazas, los responsables de la búsqueda documentan sus hallazgos, implementan medidas de contención y trabajan con los equipos de seguridad para neutralizar la amenaza. También actualizan las reglas de detección y los controles de seguridad para evitar ataques similares en el futuro.
Las metodologías de búsqueda de amenazas ofrecen enfoques estructurados para descubrir amenazas ocultas, cada uno de los cuales aprovecha diferentes combinaciones de recursos de inteligencia de amenazas, técnicas analíticas y estrategias de investigación. Los equipos de seguridad suelen emplear varias metodologías en función de sus objetivos específicos, los datos disponibles y la naturaleza de las amenazas que están investigando. Estos procesos sistemáticos maximizan la probabilidad de descubrir amenazas sofisticadas y minimizan el esfuerzo desperdiciado en pistas falsas.
La búsqueda de amenazas adopta diversas formas en función de los activadores específicos, la información disponible y los objetivos de la investigación. Cada tipo de búsqueda tiene un propósito diferente dentro de tu estrategia de seguridad, y los programas de búsqueda de amenazas eficaces suelen emplear los tres enfoques siguientes para mantener una cobertura integral frente a diversos vectores de amenazas:
La búsqueda estructurada sigue marcos y metodologías formales para buscar sistemáticamente técnicas de ataque o comportamientos de atacantes específicos. Estas búsquedas utilizan procedimientos establecidos e indicadores predefinidos para guiar el proceso de investigación.
La búsqueda no estructurada se centra en investigaciones exploratorias que se ponen en marcha por corazonadas, anomalías o hallazgos inesperados mientras se realizan otras actividades de seguridad. Los responsables de la búsqueda siguen los datos adonde les lleven, sin rutas predeterminadas ni resultados esperados.
La búsqueda situacional responde a contextos empresariales específicos, como fusiones, eventos de alto perfil o campañas de amenazas específicas del sector. Estas búsquedas se centran en las amenazas que tienen más probabilidades de afectar a tu empresa en determinadas circunstancias o periodos.
Para detectar amenazas de forma eficaz, se necesita un conjunto de herramientas sofisticado que combine funciones de recogida, análisis y respuesta de datos para ayudar a los equipos de seguridad a identificar e investigar posibles amenazas. Estas herramientas funcionan conjuntamente para ofrecer una visibilidad completa de tu infraestructura, al tiempo que permiten a los responsables de la búsqueda de amenazas procesar de forma eficiente grandes volúmenes de datos de seguridad. Las empresas suelen desplegar varias herramientas complementarias para cubrir distintos aspectos del proceso de búsqueda de amenazas.
El objetivo principal de la búsqueda de amenazas es descubrir y neutralizar de forma proactiva las amenazas avanzadas que han eludido tus controles de seguridad antes de que puedan causar daños. En lugar de esperar a que los sistemas automatizados generen alertas, la búsqueda de amenazas busca activamente adversarios ocultos, lo que reduce el tiempo de permanencia de los atacantes y minimiza el impacto potencial de las brechas.
Un centro de operaciones de seguridad (SOC) monitoriza y responde a las alertas de seguridad generadas por sistemas automatizados, y se centra en amenazas conocidas y patrones establecidos. Por su parte, la búsqueda de amenazas consiste en buscar de forma proactiva amenazas desconocidas que no activan alertas. Para eso, se realizan investigaciones basadas en hipótesis con el objetivo de descubrir ataques sofisticados que las herramientas de SOC podrían pasar por alto.
Deberías buscar amenazas en todos los recursos críticos y fuentes de datos de tu entorno, y dar prioridad a los sistemas de alto valor, las cuentas con privilegios y los segmentos de red que gestionan datos sensibles. Centra tus esfuerzos de búsqueda en las áreas que podrían tener un mayor impacto si se vieran comprometidas, como la infraestructura en la nube, los sistemas de identidad y los endpoints con acceso a recursos críticos.
Sí, Google Cloud Security ofrece funciones integrales de búsqueda de amenazas a través de Mandiant Threat Defense, que proporciona una búsqueda de amenazas proactiva las 24 horas de la mano de analistas de seguridad expertos. Nuestros servicios combinan inteligencia avanzada de amenazas, metodologías de búsqueda probadas y una gran experiencia para ayudar a las empresas a detectar amenazas sofisticadas y responder a ellas.
La búsqueda de amenazas se integra a la perfección en tu estrategia de ciberseguridad más amplia, por lo que complementa los sistemas de detección automatizados y los procesos de respuesta a incidentes para crear una defensa en profundidad. Aunque las plataformas de SIEM y otras herramientas de seguridad generan alertas basadas en patrones conocidos, la búsqueda de amenazas soluciona las carencias más importantes al buscar activamente amenazas que no activan los sistemas automatizados. Este enfoque funciona en paralelo con tus operaciones de seguridad y proporciona una capa adicional de protección contra atacantes sofisticados que diseñan técnicas específicamente para evadir la detección.
Esta práctica encaja de forma natural en el flujo de trabajo de las operaciones de seguridad , ya que tiende un puente entre la prevención y la respuesta. Los responsables de la búsqueda de amenazas trabajan junto con los equipos de investigación de seguridad para proporcionar contexto sobre las alertas, validar las actividades sospechosas y descubrir amenazas relacionadas que, de otro modo, podrían pasar desapercibidas. Cuando se integran con plataformas de SOAR, los hallazgos de la búsqueda de amenazas pueden activar flujos de trabajo de respuesta automatizados, lo que acelera la contención y la solución, al tiempo que asegura una gestión coherente de amenazas similares en el futuro. Esta integración transforma la búsqueda de amenazas de una actividad aislada en un multiplicador de fuerzas que mejora todos los aspectos de tus operaciones de seguridad.
Para medir la eficacia de tu programa de búsqueda de amenazas, debes hacer un seguimiento de las métricas operativas que demuestran la actividad de búsqueda y de las métricas de resultados que muestran el valor real que aporta a tu empresa. Los programas de éxito monitorizan indicadores como el número de reglas de detección que se han creado, las amenazas desconocidas descubiertas anteriormente y las mejoras en el tiempo medio de detección. Estas métricas te ayudan a saber si tus esfuerzos de búsqueda están descubriendo amenazas reales y están contribuyendo a reforzar las defensas de seguridad con el tiempo.
Más allá de contar incidentes y alertas, las métricas significativas de búsqueda de amenazas se centran en la calidad y la relevancia de los descubrimientos. Haz un seguimiento del número de vulnerabilidades de alta prioridad que se han identificado (y, posteriormente, subsanado), de las brechas en la cobertura de seguridad que los responsables de la búsqueda exponen y de las tasas de falsos positivos que disminuyen a medida que mejoran las reglas de detección. También debes medir cómo contribuyen las actividades de búsqueda al desarrollo de inteligencia de amenazas, incluidos los nuevos indicadores de compromiso documentados y los patrones de ataque identificados que tu empresa no conocía previamente.
Las métricas más valiosas demuestran cómo reduce la búsqueda de amenazas los riesgos y mejora tu posición de seguridad. Monitoriza la reducción del tiempo de permanencia de los atacantes, el porcentaje de incidentes detectados mediante la búsqueda de amenazas en comparación con las alertas automatizadas y el número de mejoras de los controles de seguridad implementadas según los hallazgos de la búsqueda de amenazas. Estas mediciones ayudan a justificar la inversión continua en las capacidades de búsqueda de amenazas y a guiar la optimización de los programas, ya que destacan qué metodologías de búsqueda y áreas de enfoque ofrecen el mayor retorno.
Para crear un equipo de búsqueda de amenazas eficaz, es necesario reunir a profesionales con diversas habilidades técnicas y capacidades analíticas que puedan trabajar juntos para descubrir amenazas sofisticadas. Los responsables de la búsqueda de amenazas que tienen éxito combinan un profundo conocimiento técnico de los protocolos de redes, los sistemas operativos y las técnicas de ataque con una gran capacidad de pensamiento analítico y reconocimiento de patrones. Deben saber distinguir entre las actividades legítimas del sistema y los comportamientos maliciosos, y tener la curiosidad necesaria para investigar anomalías que otros podrían pasar por alto.
Es imprescindible tener conocimientos técnicos, como dominio de las analíticas de datos, los lenguajes de secuencias de comandos y las herramientas de seguridad. Los responsables de la búsqueda deben conocer las metodologías de ciberataque y las tácticas de los atacantes, y ser capaces de reconstruir cadenas de ataque a partir de pruebas fragmentadas en varios sistemas. Además de las habilidades técnicas, los responsables de la búsqueda de amenazas que tienen éxito demuestran persistencia a la hora de seguir hilos de investigación complejos, creatividad para desarrollar nuevos métodos de detección y habilidades comunicativas para transmitir sus hallazgos tanto a audiencias técnicas como ejecutivas. Los servicios de búsqueda de amenazas de Mandiant son un ejemplo de estas capacidades, ya que reúnen a profesionales experimentados que combinan su experiencia de respuesta a incidentes en primera línea con técnicas avanzadas de búsqueda para ayudar a las empresas a descubrir y neutralizar amenazas ocultas.
Google Cloud Security permite a las empresas implementar funciones de búsqueda de amenazas de primera categoría a través de Mandiant Threat Defense, que combina tecnología de vanguardia con una experiencia de seguridad de élite. Nuestros equipos de búsqueda de amenazas aprovechan la inteligencia de amenazas sin precedentes que recopilan en sus interacciones de respuesta a incidentes en primera línea en todo el mundo, lo que les permite ofrecer información única sobre las técnicas más recientes de los atacantes y las amenazas emergentes que afectan a tu sector. Con una cobertura de búsqueda proactiva las 24 horas, Google Cloud Security te ayuda a detectar y responder a amenazas sofisticadas más rápido, al tiempo que desarrollas tus capacidades de seguridad internas mediante la transferencia de conocimientos y las investigaciones colaborativas.
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