¿Qué es el cloud computing?

En cloud computing, la inversión de capital destinada a crear y mantener centros de datos se sustituye por un servicio flexible de un proveedor de servicios en la nube que ofrece recursos de TI, como almacenamiento, recursos de computación, redes, tratamiento y análisis de datos, desarrollo de aplicaciones, aprendizaje automático e incluso servicios totalmente gestionados.

Si bien antiguamente el cloud computing se consideraba el terreno de empresas emergentes y usuarios de empresa con una visión radical, hoy en día forma parte de la práctica informática empresarial de organizaciones de cualquier tipo y tamaño en todos los sectores.

¿Cuáles son las ventajas del cloud computing?

El cloud computing ha tenido importantes repercusiones en la innovación y en la economía de las empresas en general. Ofrece a las empresas con visión de futuro la oportunidad no solo de mejorar la flexibilidad, reducir costes y centrarse en competencias clave, sino también de transformar por completo su funcionamiento. Por ejemplo, mediante el rediseño de los flujos de trabajo internos o las interacciones con los clientes como experiencias digitales que abarcan todo el proceso, desde el centro de datos hasta los dispositivos móviles.

Más concretamente, algunas de las ventajas que ofrece el cloud computing a las empresas son las siguientes:

  • Los recursos se pueden adquirir y utilizar con el método de pago por uso, y se pueden incrementar o reducir según sea necesario para que el uso sea óptimo.
  • Los gastos de capital se pueden convertir en gastos operativos.
  • Los clientes de la nube se ahorran los gastos y las complejidades que conlleva la adquisición de hardware y la gestión de infraestructura y pueden centrarse en el diseño de iniciativas innovadoras.
  • El usuario final puede ser más productivo, puesto que no es necesario instalar, configurar ni actualizar el software en dispositivos personales, y se puede acceder a los servicios desde cualquier lugar.
  • La funcionalidad, el rendimiento, la fiabilidad y la seguridad de la infraestructura pueden mejorar, dado que los clientes tienen acceso a pilas "verticalmente integradas" y personalizadas en todos los niveles; esto no sería posible en despliegues on‑premise creados con componentes listos para usar.

¿El cloud computing es compatible con la infraestructura actual?

Aunque muchas empresas han migrado toda su infraestructura a la nube mediante lift‑and‑shift como parte de una transformación digital total, la mayoría prefieren adoptar una estrategia gradual que conlleve un entorno híbrido. Por este motivo, es importante que tu proveedor de servicios en la nube permita la integración con sistemas on‑premise a través de conectores e interfaces estándar, además de frameworks y API abiertos que te ayuden a transferir aplicaciones de clientes a otras plataformas (on‑premise o en la nube).

¿Cuáles son las aplicaciones iniciales para migrar a la nube?

Para las organizaciones que adoptan una estrategia gradual de migración a la nube, hay varias aplicaciones que ofrecen buenos resultados:

  • Recuperación tras fallos (DR): mantener la redundancia del centro de datos puede ser caro. En su lugar, puede ser más rentable almacenar datos redundantes en la nube pública y usar herramientas especializadas para gestionar el proceso de recuperación tras fallos.
  • Entornos de pruebas y desarrollo: de forma similar, usar la infraestructura en la nube pública en lugar de replicar recursos on‑premise para pruebas o desarrollo puede suponer un ahorro considerable en inversiones de capital.
  • Servicios gestionados: las aplicaciones de colaboración (como G Suite), los análisis de datos (como Google BigQuery) e incluso el aprendizaje automático (como Google Cloud ML Engine) ahora se pueden utilizar como servicios que complementan los sistemas on‑premise antes de realizar una migración a gran escala de la infraestructura a la nube.
  • Archivado de datos: la nube pública ofrece almacenamiento de datos a gran escala y de forma rentable.
  • Cargas de trabajo especializadas que exigen una gran cantidad de recursos de computación: cuando estos deben ser potentes, pero solo de forma transitoria o ad‑hoc, la nube es una opción eficaz.

Una vez que identifiques las aplicaciones para tu negocio, es importante que definas el método de almacenamiento, que calcules los costes y que determines si vas a migrar los datos mediante autoservicio o con la ayuda de un proveedor.

¿Cuál es el futuro del cloud computing?

Al principio, el cloud computing se basaba en ejecutar la infraestructura de TI de una forma más flexible y rentable. Sin embargo, la nueva era del cloud computing consiste en ayudar a los clientes a olvidarse por completo de la existencia de la infraestructura (lo que se conoce como "informática sin servidor") para que puedan centrarse en llevar a cabo la transformación digital de la empresa en su totalidad.

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